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Posts Tagged ‘autoayuda’

Isetta en la pradera

En las últimas semanas he recibido muchos mails preguntando porqué es que la columna se ha volcado tanto hacia lo que algunos denominan “autoayuda”. Supongo que tiene que ver con que llegó esa época del año en la que uno repasa mentalmente lo que hizo desde el 1° de enero hasta la fecha. Puede ser también por un aspecto clave de mi profesión como lifestyle consultant que se parece mucho al trabajo de un ingeniero civil, y es que nos preocupan los cimientos, los pilotes, las vigas y los contrafuertes. Si no hay una buena base, una estructura sólida, se viene todo abajo.

“Autoayuda” tampoco me parece la palabra más acertada, pero no me quiero extender. Prometo volver a las recetas engergizantes, los cocktails de autor y otros asuntos más prácticos apenas se inaugure la temporada estival, que para mí arranca el día que entro a la casa de mi madre y está el arbolito de Navidad armado y hay perfume a jazmines. Pero me voy de tema.

Hoy quería hablarles, siguiendo la línea de anteriores posts, de la Doctrina Isetta. ¿De qué trata? Pues, muy simple: la Doctrina Isetta habla de entender el mundo como un entramado de autopistas, avenidas, calles, caminos vecinales… y a cada uno de nosotros como un “huevito”, como se les llama con cariño a los Isetta, que por ellos transita. Nuestro kilometraje es la vida.

¿Qué significa todo esto? Que como decíamos antes, nuestra individualidad debería estar protegida en ese microespacio, pero no podemos ignorar el afuera. Parte del asunto radica en entender que no vamos aislados en una burbuja, no. Vamos en un huevito que tiene ventanas, un techo rebatible… y una puerta que se abre hacia adelante. Siempre hacia adelante.

Isetta rojo

HACIA ADELANTE. De este modo se abre la única puerta del Isetta

Tampoco podemos pensar que vamos a andar por ahí indemnes, sin un pinchazo, un desperfecto, un choque. Y es bueno saber que en algún momento vamos a dejar que alguien más suba a nuestro Isetta a dar un paseo. Algunos de esos pasajeros se quedan para siempre. Lo importante, siempe, es estar al volante. Claro que la doctrina, bien aplicada y bien entendida, implica que uno es piloto de su propio huevito, pero también puede ser pasajero en el de otro. Y así va la cosa.

En compañía

QUE ALGUIEN MÁS SUBA A NUESTRO ISETTA A DAR UN PASEO. Es algo que en algún momento vamos a dejar que ocurra

Por si les queda alguna duda, la Doctrina Isetta es una creación mía y refleja al 100% mi Weltanschauung, o sea, mi visión del mundo. ¿Quieren un buen consejo? Tengan su propia Weltanschauung. Todos deberían tener una, trabajada y meditada. Me acuerdo ahora cuando aprendimos el concepto en la facultad y de la emoción cantábamos en el recreo: “Well, shake it up, baby, now, shake it up, baby, Weltanschauung, Weltanschauung”. Pero esa es otra historia.

Si llegan a leer por ahí la Teoría del Fiat 600, no hagan mucho caso, es una variante de ésta que un colega adoptó y adaptó sin consultarme (“plagió” sería la palabra más adecuada), pero bueno, copió mal el modelo: el Fitito, todos sabemos, no tiene una puerta que se abra hacia adelante, siempre hacia adelante. Manejen con cuidado y hasta la próxima.

  • Nuestro lifestyle consultant residente, Jean Font de Bon, aparenta más edad de la que tiene desde que se dejó crecer el bigote, hecho que constató porque ahora cuando los niños le hablan le dicen “señor”. Su blog, Saberes para el buen vivir, se actualiza todos los viernes.

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